| |
| Frost el hombre de acero |
|
El Hip hop es un movimiento cultural surgido a principios de los años ’70 en las comunidades hispanoamericanas y afroamericanas de los barrios neoyorquinos Bronx, Queens y Brooklyn. Sus bases están centradas sobre cuatro pilares:
• RAP
• B BOYING – el arte de bailar breakdance
• GRAFITI – cultura aplicada sobre super-ficies urbanas.
• BEAT BOXING – técnica de imitar con la boca sonidos de percusión típicos del Rap.
En los últimos años este movimiento se expandió de manera impresionante en todo el mundo, y en la Argentina, uno de los mayores referentes es FROST, músico y pionero en el género, que no pasó inadvertido en los escenarios de toda América.
Debo alegar mi condición de melómano y en este sentido me encuentro un poco frustrado por el bajo conocimiento de este género musical.
Con la cautela que puedo, me acerco al entrevistado con ansias de cumplir un papel a la altura del compromiso.
Nos sentamos, y la distancia que nos separa se acorta, tanto así, que comparto muchas de las percepciones que Frost tiene sobre algunos temas. Será la edad…?
Mis Origenes
«Fuí un pibe criado en una casa de clase trabajadora. Mi viejo estuvo ausente, pasaba muchas horas en el trabajo para que no faltaran las cosas, hacía un horario de 6 de la mañana a 12 de la noche; y mi vieja, una señora que hizo hasta el sexto grado de la escuela primaria, formó un hogar con las herramientas que tuvo a su alcance. A ellos debo agradecerles la libertad que me dieron y que yo acepté responsablemente.
»En mi formación escolar avancé por la primaria gracias a la compasión de las señoritas de turno. No hacía casi nada, pero «era lindo y buenito», suficiente mérito como para pasar de grado.
|
|
A vivir el Hip Hop
«Cuando empecé a crecer, me relacioné con la música funk de los ´80 y todo cambió... Ese baile callejero me sedujo tanto que empecé a practicar y a bailar. Con este éxito, y luego con la explosión y el furor de Michael Jackson, todo el mundo supo qué era el breackdance. Esto realmente me impactó. En sus comienzos era mucho más baile, y menos batalla, era muy alegre.
»Más adelante, en 1983, se estrenó la película «Flashdance» y en la televisión comenzaron los concursos de baile. Como todo, después de algún tiempo quedaron aquellos que adoptaron esa cultura como forma de vida.
|
El tunel del tiempo
«En aquel tiempo no había nada de información sobre este movimiento tan fuerte en Estados Unidos. Me río al pensar en lo que hacíamos para conseguir algo que se relacionara con este tema (música, ropa, baile, DJs). Prácticamente no había filmaciones, sólo algunas cintas piratas en Beta. Tomábamos alguna canción y más o menos la rapeábamos arriba usando las bases de música en ingles… las métricas no nos coincidían, no era nada
fácil. También enganchábamos varios temas en casetes para poder bailar. Hoy, la mayoría de los nuevos raperos no tienen idea del esfuerzo extra que nos tocaba hacer.
»Cuando hablo de esfuerzo es cómo conseguíamos cualquier banda de Rap o Hip hop y la cuidábamos con mucho recelo. Mirá mi amigo Mario, más conocido como Jazzy Mel, contactó a basquetbolistas negros que venían a jugar a Argentina, y como los veía negros les pedía si tenian Rap o Hip Hop; y los tipos le regalaban algún casete quién sabe de qué banda que escuchaban, pero era Hip hop. Después la compartíamos entre todos. Hoy en día los pibes tienen acceso a muchas otras cosas, Internet sobre todo, es un medio donde encontrás muchísimo.
»Nuestro punto de reunión era una plaza en Morón, nos encontrábamos los del este, oeste... todos, y de ahí íbamos a un colegio que tenía buen piso, para poder practicar. En ese momento empezábamos a escuchar puro Hip hop. Si algún amigo o familiar viajaba, lo volvíamos loco para que nos trajera música. Esta búsqueda se extendió por cinco años, donde el tiempo se encargó de poner las cosas en su lugar.
»Cuando empezó a llegarnos más información, vino a nosotros una película under donde se veía la totalidad de la cultura de la calle: el breack, grafitis, DJs, maestros de ceremonias… ¿Sabés lo que le costaba entender a mi vieja cuando yo aparecía en casa con una banda de pibes para a bailar o rapear? Recién ahora lo entendió.
»Vivíamos nuestra cultura y para hacernos unos pesos salíamos a Corrientes y Florida, también recorríamos los trenes que unían toda la zona oeste. Sobrevivimos muchos menos de los que éramos en esa época, pero siempre seguimos viviendo lo que decíamos. |
Una vez mas...
nadie es profeta en su tierra
«Llegamos a un nivel de logros importante en el 2001 y ganamos el Grammy Latino al mejor disco Hip hop: «Un paso a la eternidad» (2000).
»En ese momento estuvimos con todos los más grandes: Yankee, Vico C, Tito. Grabamos participaciones en los mejores estudios. Nuestro disco se editaba para USA con 20.000 placas y también en Puerto Rico, pero en Argentina no lo tenían. Afuera presentábamos el disco en todos lados y recién después de ver lo que pasaba afuera acá tuvieron que editarlo muy rápido.
—Después de haber ganado un premio internacional, ¿sienten que ya son famosos?, ¿ven las cosas de otra manera?
—Fuimos famosos fuera de nuestro país. Afuera, con sólo saber que habíamos ganado un Grammy eso nos daba el aval suficiente para acceder a recitales, hoteles 5 estrellas y demás beneficios. Acá nadie supo nada. La falta de repercusión en nuestro propio país nos enojó mucho, incluso a nuestra familia.
Dicho sea de paso, el premio lo vimos varios meses después porque esta entrega quedó lógicamente opacada por el atentado del 11 de septiembre a las Torres Gemelas.
|
la circunstancia me condiciona
«En el disco “Un paso a la eternidad” creamos un producto saludable, pero si vos, en cambio, si escuchás “Sangre, sudor y furia” (2003), las líricas demuestran otro estado. Estábamos muy enojados con diferentes cosas, algunos de la banda estaban bajo la influencia de lo que este mundo alocado te puede dar. Y así nació ese disco.
—¿Y por qué ese nombre?
—Al principio íbamos a llamarlo «Sangre, sudor y lágrimas», pero debido a ese estado de enojo decidimos el nombre final. También había coincidido con la salida de un disco en español con ese mismo nombre.
—¿Son parte de la esencia del Hip hop, la marginalidad y la violencia?
—La mayoría de lo que es la vieja escuela es contestataria, sin dudas. Lo que hace el rapero es, a su modo, reflexionar sobre lo que ve en su entorno. Si te toca ver esta sociedad marcada para siempre con violencia, ¿qué cosas crees que van a reflejar nuestras canciones?
A mí me hizo mucho bien no saber inglés, y nunca quise aprenderlo. Eso me mantuvo lejos de los extremos de violencia que se exponen en el Hip hop del norte.
—¿Y el nivel de violencia en el ambiente artístico?
—Hay gente que está grabando bien, pero que se la está comiendo «La batalla de los Gallos». Hay empresas multinacionales que están sponsoreando estas competencias. Son competencias violentas, que retroalimentan el caldo de cultivo que percibís de la realidad. Es un combo explosivo.
»Hoy hay una realidad difícil: los pibes no van a un recital de un rapero local, pero si viene uno de afuera se agotan las entradas. Mirá lo que pasó con Vico C, hasta él se sorprendió por el respeto conseguido en Argentina. Vico no tenía muchas ganas de venir, imaginate lo que se decía de la Argentina respecto a la seguridad (él trajo tanta seguridad que asustaba). Pero la gente de Rescate lo convenció para que viniera. Tan bien le fue, que hoy estamos a la víspera de su regreso a nuestro país.
»Yo creo que este tema de las competencias no aporta al movimiento, todo lo contrario. Todos los raperos jóvenes se quieren enfrentar con el rapero consagrado para ganarse el respeto, sin tener cuidado de las consecuencias que le trae esto al movimiento del Hip hop. La eterna lucha del león viejo y el joven.
|
desahogandonos
«En este país está complicado ser un artista de Hip hop, y ni hablar si es la primera experiencia. Hoy hay una nueva corriente independiente ligada a Internet, donde no necesitás un productor, vos buscás bases, ponés en la red lo que hacés y te hacés llamar «rapero». Imaginate que ni siquiera tienen idea de la historia del rap latino, y menos aún del argentino. Espero que esto sea solo una moda pasajera.
»Nosotros estuvimos en el Sindicato Argentino del Hip Hop, íbamos con nuestros discos a las radios, productoras, y aprovechábamos todas las puertas que nos insinuaran un posible horizonte. Esto lo hicimos con mucho sa- crificio durante10 años. En ese tiem- po la frustración se había arraigado y por eso, cada vez que me preguntaban qué era lo que yo hacía, tenía que andar explicando qué era el Hip hop. Por lo general no entendían y la respuesta más recurrente era: «¡Anda a trabajar!»
—Explicame cómo es este tema de la «colaboración con otros artistas».
—Para ser un poco ambicioso, pero el objetivo es la «Unión». Juntar en un disco todos los artistas que fui conociendo, con quienes compartimos lo mismo, eso nos une; solo la distancia nos separa.
Es un proyecto que tiende a integrar a artistas de todo el mundo, sin mezquindad y desinteresadamente, en discos propios de cada quien, e incluso cediendo temas. Yo doy y recibo colaboración de gente de Alemania, Suecia, Dinamarca, Francia, España, Japón y muchos países de Latinoamérica donde cada uno aporta lo suyo. Hoy, mi forma de trabajar es colaborar.
Ahora surgió la posibilidad de grabar Reggaeton y lo hago porque me gusta. Sé que a algunos raperos no les va a resultar simpático, pero hoy si me gusta lo hago.Ahora es en lo que estoy trabajando; me doy el lujo de hacer las colaboraciones que quiero, con artistas de todos lados, distintos estilos del Hip hop, Reggaeton, sin prejuicio; como te dije, si me gusta! Y en esto no estoy solo, tengo a Play Project Records, a PHHAT Producciones. Gente joven que apuesta al Rap que se viene.
—¿Qué te queda pendiente?
—Sin duda un disco solista. Estoy trabajando en eso. Si bien tengo toda la experiencia del Sindicato, tener uno propio es una experiencia desafiante. He diversificado mucho mi trabajo.
—Ahora que estás trabajando en forma independiente pudiste tocar con algunos famosos como Julieta Venegas, Tego Calderón, Vico C, ¿cómo fue la experiencia?
—Fue buenísimo profesionalmente, me sentí reconocido por mi trabajo.
—¿Y qué te parecieron los chicos de Rescate?
—Los conocí en el estudio que tenía Cachorro López. Son gente buenísima, los chicos están muy bien organizados, todos colaboran para que la banda tenga éxito. Nosotros, que no sabíamos nada de ellos, veíamos «Cemento» lleno a tope y no entendíamos lo que significaba este movimiento; por eso quise saber un poco más de esta movida.
Me acuerdo que cuando estuve con Rescate, me rodearon los fans de ellos, y para mi sorpresa, me abrazaban y me daban la bienvenida. Me sentí muy a gusto con ellos, me sentí querido. |
nos vamos poniendo viejos —Frost, de acuerdo a lo que me contás, me doy cuenta que estás un poco más reflexivo, más aplomado, ¿o es solo una sensación mía?
—Es así. Empecé mi carrera con el Rap a los 15 años y hoy tengo 40. Sería un tonto si siguiera pensando y actuando como cuando era un chico. La familia hoy es muy importante.
—Me nombraste a tu familia varias veces, ¿me equivoco o es tu lugar de descanso?
—Es mi refugio: mi esposa y mis hijos son mis motores. Todo lo hago por ellos. Son mi cable a tierra, son mi lugar en el mundo. Son un regalo hermoso que Dios me dio.
¿Sabés cómo me marcó el nacimiento de mi primera hija? Fue terriblemente educativo para mí. Me enseñó a valorar y respetar lo que mis padres habían podido darme. El sacrificio de ellos hoy es muy valorado por mí. Entendí el porqué de tantas horas de trabajo. Uno, como chico, no recapacita sobre temas como el techo, la comida, la ropa. Simplemente pide y espera recibir. Y si encima, como en mi caso, somos tres, la balanza nunca se nivelaba del todo.
descubriendo
un mundo nuevo
—¿Conocés algún cantante de Hip hop o Reggaeton cristiano?
—Me contacté en el chat con un chico, que creo que es de Córdoba, pero lo que hoy veo es nuevo para mí. No sabía de la existencia de este furor cristiano por el género. Cuando vi por Internet, y luego acá, la puesta que se viene con Funky y Manny, realmente me gustó y estoy seguro que va a ser un éxito.
Esta idea de la «batalla» de Funky y Manny es genial; cuando hoy se pelean porque sí, plantear un combate sin caídos, es inspirador. Realmente es fantástica la idea. Va a explotar de gente.
—¿Qué relación tenés con Dios?
—Yo le hablo a mi manera, sin filtros. Y sé que esta ahí. Como me relaciono a través de mis canciones, así es con Dios. La desfachatez del Hip hop se ve reflejada en nuestras charlas.
—Si tuvieras que reclamarle algo a Dios, ¿que sería?
—Tuve tan cerca la fama, todo el éxito en el exterior, pero me alejaba de otras cosas. Mi familia era el costo, estar en otro país. Era elegir. Hace unos días me robaron el auto que tanto con tanto esfuerzo llegué a tener...
Pero yo siento que de cada cosa Dios me dice: «¡Frost, aprende!» Y aquí estoy, aprendiendo.
a fondo
—¿Qué es para vos la iglesia o quiénes son los cristianos?
—Yo respeto a la iglesia. Puedo ir a la iglesia y rezar, pero solo. No quiero una iglesia de protocolo, lejos de la gente. Creo que eso no está bien y que por estas cosas se genera el descreimiento popular.
Ahora, respecto de los evangélicos, sé que no tienen intermediarios. De hecho, tengo una tía que es pastora y siempre me habló de Dios con la mejor onda y me regalaba partecitas de la Biblia. Creo que la mejor cualidad que tienen es que están cerca de la gente.
a manera de cierre
Conocí a un hombre que recorre mis mismos caminos pero expresa su sentir de manera diferente. Su habilidad y destreza como artista le permite denunciar con absoluta transparencia lo que la realidad le devuelve. Porque detrás de su fachada de hombre de acero hay un ser que vive, sufre y nunca deja de librar, como vos y como yo, la dura batalla contra los embates de la injusticia y el mal presentes en el mundo en que vivimos.
Qué difícil me resulta quitar las preguntas que giran y que, desde mi infancia, se han instalado dentro de mi cabeza: ¿Qué haría Jesús con esta realidad? ¿Qué le hubiera dicho a Frost? ¿Qué le gustaría escribir aquí?
Sin dudas, no es un desafío sencillo pensar en algunas de estas intrigas, sin caer en una postura religiosa. Definitivamente, nuestro Jesús siempre se acercaba a la gente sin pensar en cultura, vestimenta, dinero, cargo. ¿Será que esta enorme característica suya hoy se ha vuelto un poco difícil de mostrar como cuerpo de Cristo? ¿Por qué?
Siempre me conmueve pensar que mi Señor se hizo hombre y vivió entre nosotros como uno más, enseñándonos así que es posible tener un corazón sensible a la realidad, y expresarnos como Jesús lo haría. No se concibe una iglesia con exclusión, por lo menos, no la que nuestro Señor soñó. Sé que hay mucho por hacer, pero vos y yo hoy podemos hacer pequeños cambios que de manera exponencial van a contribuir a cambiar la iglesia y la realidad que nos rodea.
Llegó el momento de asumir que es imprescindible que el mundo nos duela, y que debemos aprender a mirar y a sentir como Jesús. subir |
Fernando Viggiani
fernandoviggiani@anfibiarevista.com.ar |
|
|
|